Podcasts de historia

Enron se declara en quiebra - Historia

Enron se declara en quiebra - Historia

En el caso más grande de este tipo en la historia de Estados Unidos, Enron Corporation se declaró en quiebra el 2 de diciembre de 2002. Enron había sido la séptima corporación más grande de Estados Unidos. Se había expandido rápidamente desde una empresa de oleoductos a través de una serie de adquisiciones. Financia su crecimiento con financiación estructurada extraoficial. Para cuando la empresa se declaró en quiebra, muchas de sus acciones no parecían diferentes a un esquema Ponzi actualizado. Su director financiero, su esposa, otros empleados y el presidente de la junta, Ken Lay, fueron acusados ​​de delitos por las acciones que llevaron a cabo en Enron.

Enron fue fundada como la fusión de Houston Natural Gas e InterNorth en 1985. En 2001, poco antes de su quiebra, la compañía tenía más de 29.000 empleados y reportó ingresos de $ 101 mil millones. Sin embargo, una parte significativa de los ingresos no era real y la empresa tenía una deuda mucho mayor de la que estaba reportando.

Los problemas centrales de las empresas eran dobles. Primero, gran parte de sus ganancias fueron de hecho comisiones sobre las ventas. Sin embargo, la empresa informaba el valor total de la transacción como una venta para la empresa. La empresa, que inicialmente era productora de energía y operadora de gas y otros gasoductos, poco a poco se convirtió en una comercializadora de energía y un fondo de cobertura. Financiaba gran parte de sus operaciones con sociedades off the book cuyas deudas a menudo se ocultaban al público y a los analistas financieros.

En 1999, la compañía agregó una nueva división comercial que vendía ancho de banda de Internet de alta velocidad. El objetivo era ver el ancho de banda como cualquier otro producto. Al mismo tiempo, Enron invirtió en muchos proyectos de energía en el extranjero, muchos de los cuales tampoco funcionaron.

En 2001 se descubrió que Enron, junto con su firma contable Arthur Anderson, había estado informando ventas fraudulentas, ocultando deudas y pérdidas. El 2 de diciembre de 2001, Enron se declaró en quiebra en lo que fue la quiebra estadounidense más importante hasta esa fecha.

Como resultado del colapso de Enron, varios empleados de Enron, incluidos su presidente y su esposa Kenneth Lay, fueron acusados ​​de abuso de información privilegiada. La firma de Arthur Anderson se vio obligada a disolverse debido a su responsabilidad en el asunto Enron.


Veinte años después: las duraderas lecciones de Enron

Michael Peregrine es socio de McDermott Will & amp Emery LLP, y Charles Elson es profesor de gobierno corporativo en la Facultad de Negocios y Economía Alfred Lerner de la Universidad de Delaware.

Esta primavera marca el vigésimo aniversario del comienzo de la dramática y cataclísmica desaparición de Enron Corp. Un escándalo de alcance e impacto excepcionales, fue (en ese momento) la mayor quiebra en la historia de Estados Unidos. Las supuestas prácticas comerciales de sus ejecutivos dieron lugar a numerosas condenas penales individuales. También fue un impulso principal para la promulgación de la Ley Sarbanes-Oxley y la evolución del concepto de responsabilidad corporativa. Como tal, es uno de los desarrollos de gobierno corporativo más importantes de la historia.

Sin embargo, una nueva generación de líderes corporativos ha asumido sus posiciones desde entonces para otros, su recuerdo del colosal escándalo puede haberse desvanecido con los años. Y una conciencia general de los principios de responsabilidad corporativa no sustituye a la familiaridad con las fallas de gobierno que revitalizaron, de manera duradera, el enfoque en un gobierno eficaz y responsable. Una apreciación básica de la debacle de Enron y sus implicaciones en la gobernanza es esencial para la participación de los directores.

Enron se formó como una empresa de gasoductos y finalmente se transformó, mediante la diversificación, en una empresa comercial dedicada a diversas formas de transacciones muy complejas. Entre estos se encontraban una serie de transacciones complicadas y poco convencionales con partes relacionadas (recuerde las empresas Raptor, Jedi y Chewco, de nombre extraño) en las que los miembros del liderazgo financiero de Enron tenían lucrativos intereses económicos. En particular, el equipo de administración tenía experiencia, y tanto su directorio como su comité de auditoría estaban compuestos por un grupo diverso de personas experimentadas, capacitadas y prominentes.

El rápido crecimiento financiero de la empresa alcanzó su punto máximo en marzo de 2001, con informes de los medios que cuestionaban cómo podría mantener el alto valor de sus acciones (cotizando a 55 veces sus ganancias). Famoso entre ellos fue el artículo de Fortune de Bethany McLean y su identificación de posibles problemas de informes financieros en Enron. [1] En una serie vertiginosa de eventos durante los próximos meses, el precio de las acciones de la compañía colapsó, su CEO renunció, una fusión de rescate falló, su crédito fue degradado, la SEC comenzó una investigación de sus tratos con partes relacionadas y finalmente quiebra declarada. Siguieron múltiples investigaciones regulatorias, se obtuvieron varias condenas penales y finalmente se promulgó Sarbanes-Oxley para frenar los abusos percibidos que surgen de Enron y varios escándalos contables similares. [2]

Quedan varias lecciones de gobernanza independientes e importantes de la controversia de Enron de las que todos los directores se beneficiarían:

1. Los chicos más inteligentes de la sala. El tipo de conducta ejecutiva agresiva que contribuyó en gran medida a la caída de Enron no fue exclusivo de la empresa, la industria o la época. En ausencia de una cultura incorporada de ética corporativa y cumplimiento, siempre existe la posibilidad de que algunos ejecutivos sigan prácticas comerciales de “vanguardia”, especialmente cuando esas prácticas producen resultados financieros u otros resultados operativos significativos a corto plazo. Esa actitud, combinada con prácticas débiles de supervisión de la junta, puede ser una combinación desastrosa para una empresa.

A pesar de que el comercio ha avanzado mucho desde entonces en los controles internos, la responsabilidad corporativa depende en última instancia de la integridad de la administración y de la habilidad y persistencia de la supervisión de la junta. [3]

2. La importancia fundamental de la supervisión de la junta. Cuando la empresa comenzó a derrumbarse, la junta de Enron encargó un comité especial para investigar las transacciones implicadas, dirigido por William C. Powers Jr., entonces decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Texas. El Informe de poderes, como llegó a ser conocido, describió con asombroso detalle una letanía de fallas de supervisión de la junta que contribuyeron al colapso de la empresa. [4]

Estos incluyeron controles internos inadecuados y mal implementados, la falta de vigilancia suficiente, una falta adicional de respuesta adecuada cuando surgieron problemas que requirieron una respuesta rápida y seria, una revisión rápida de los asuntos críticos por parte del comité de auditoría y cumplimiento, la falta de insistir en un flujo de información adecuado y la incapacidad de apreciar plenamente la importancia de parte de la información que se proporcionó a la junta. [5]

3. Detectar banderas rojas. Entre las fallas de la gobernanza más dañinas se encontraba el hecho de no cuestionar la legitimidad de las transacciones con partes relacionadas para las que se requerían tantos controles internos. Estas deficiencias sirvieron para poner de rodillas a una empresa que alguna vez fue importante y a sus funcionarios y ofrecer muchas lecciones duraderas de gobernanza. Como concluyó el Informe Powers con una claridad brutal, una parte importante del plan de negocios de la empresa (transacciones con partes relacionadas) tenía fallas. [6]

Estas transacciones estaban repletas de riesgosos conflictos de intereses que involucraban a la administración. Existía una preocupación significativa de “bosque para los árboles”: la incapacidad de reconocer que los conflictos de tal magnitud que requerían tantos controles y procedimientos internos aprobados por la junta nunca debieron haber sido autorizados en primer lugar. Todo esto, a pesar del hecho de que los directores individuales de Enron eran personas de logros y capacidad que habían sido reconocidos por los medios como una junta que funcionaba bien. [7]

Sin embargo, carecían de la independencia necesaria para reconocer las banderas rojas que ondeaban ante ellos. Sus variadas relaciones con los líderes de la empresa los hacían muy cómodos con lo que les decían sobre la empresa. [8] Esta conexión les dificultaba reconocer los peligros asociados con las señales de advertencia que proyectaban las transacciones en conflicto. De hecho, fue la revelación de estos conflictos lo que atrajo la atención de los medios y, en última instancia, “derribó la casa”. [9]

4. Todavía puede suceder. El escándalo de 2020 que abarca a la empresa alemana de servicios financieros Wirecard ofrece uno de los últimos ejemplos de alto perfil (internacional) de cómo supuestas prácticas comerciales agresivas, supervisión interna y de auditoría laxa, irregularidades contables y supervisión regulatoria limitada pueden combinarse en un colapso corporativo espectacular que provocó numerosos investigaciones de fraude del gobierno. No es por una pequeña razón por la que el escándalo Wirecard se conoce como el "Enron alemán". [10]

5. Un legado significativo. Sin embargo, la controversia de Enron sigue siendo fundamentalmente relevante como la chispa detrás del entorno de responsabilidad corporativa que ha remodelado las actitudes sobre el gobierno corporativo durante los últimos 20 años. Ahí es donde todo comenzó: la recalibración sísmica de la dirección corporativa desde la suite ejecutiva hasta la sala de juntas, donde pertenece. Engendró los lineamientos fiduciarios, los principios y las “mejores prácticas” que sirven como corredores del gobierno corporativo moderno, desarrollados en respuesta directa a los tipos de conducta tan criticados en el Informe Powers. [11]

Y eso es importante que los miembros de la junta de hoy lo sepan. [12] Porque a lo largo de los años, el mensaje puede haber perdido su chispa. Los temas de supervisión que alguna vez fueron clave incorporados dentro de la responsabilidad corporativa “simple” parecen estar cediendo el campo de la sala de juntas a los temas políticamente más populares de la responsabilidad social corporativa. Y, aunque sigue siendo importante, el cumplimiento corporativo parece haber tenido sus “quince años de fama” en la mente de algunos ejecutivos que la iniciativa organizacional se ha orientado a otra parte.

Pero el péndulo puede estar oscilando hacia atrás. Existe un reconocimiento renovado de que los programas de cumplimiento pueden atrofiarse por falta de apoyo. La nueva administración reguladora en Washington puede volver a enfatizar la responsabilidad organizacional. Como sugieren las decisiones de Delaware, los accionistas pueden volverse cada vez más intolerantes con el costoso cumplimiento corporativo y los lapsos contables. Y hay un énfasis renovado en el papel del denunciante y el papel de la junta para garantizar el apoyo y la protección de ese papel.

Por lo tanto, en este auspicioso aniversario puede ser útil involucrar a la junta en la experiencia de Enron, de dos maneras diferentes. Primero, incluya una descripción general como parte de los esfuerzos formales de “incorporación” del director. En segundo lugar, tenga una conversación a nivel de la junta sobre las expectativas de supervisión y la detección de señales de advertencia operativas y éticas. Y tercero, reconsidere las fallas críticas y autoadmitidas de la junta directiva de Enron, en el contexto de la cultura actual de la sala de juntas. [13]

Tal conversación sería una poderosa demostración del compromiso de buena fe de una junta con el gobierno efectivo, la responsabilidad corporativa y la ética del liderazgo.

Notas finales

1 Bethany McLean, "Is Enron Overpriced?" Fortune, 5 de marzo de 2001. https://archive.fortune.com/magazines/fortune/fortune_archive/2001/03/05/297833/index.htm.(volver)

2 Ver, Michael W. Peregrine, Miembro de la Junta Corporativa, Segundo Trimestre de 2016 (en adelante “Miembro del Consejo Corporativo”). (Volver)

3 Ver, por ejemplo, Elson y Gyves, In Re Caremark: Good Intentions, Unintended Consequences, 39 Wake Forest Law Review, 691 (2004). (Volver)

4 Informe del Comité de Investigación Especial de la Junta Directiva de Enron Corporation, 1 de febrero de 2002. http://i.cnn.net/cnn/2002/LAW/02/02/enron.report/powers.report.pdf .(regresa)

5 Ver, Michael W. Peregrine, "Informe sobre el legado de los poderes de gobierno corporativo" Consejo Corporativo, Lunes 23 de enero de 2012 (volver)

6 Ver, Michael W. Peregrine, "Enron sigue siendo importante, 15 años después de su colapso", Los New York Times, 1 de diciembre de 2016. (volver)

8 Ver, Elson y Gyves, “The Enron Failure and Corporate Governance Reform”, 38 Wake Forest Law Review 855 (2003) y Elson, “Enron and the Necessity of the Objective Proximate Monitor”, 89 Cornell Law Review 496 (2004). espalda)

9 John Emshwiller y Rebecca Smith, "Enron publica una pérdida sorpresa en el tercer trimestre después de la inversión, amortizaciones de activos", El periodico de Wall Street, 17 de octubre de 2001. https://www.wsj.com/articles/SB1003237924744857040.(volver)

10 Dylan Tokar y Paul J. Davies, "Las banderas rojas de Wirecard deberían haber provocado una respuesta anterior, dice un ex ejecutivo" El periodico de Wall Street, 8 de febrero de 2021. https://www.wsj.com/articles/wirecard-red-flags-should-have-prompted-earlier-response-former-execu tive-say-11612780200. (Volver)

12 Ver Peregrine, “Why Enron Remains Relevant”, Foro de Gobierno Corporativo de la Facultad de Derecho de Harvard, 2 de diciembre de 2016. (volver)


Escándalo de Enron

Nuestros editores revisarán lo que ha enviado y determinarán si deben revisar el artículo.

Escándalo de Enron, serie de eventos que resultaron en la quiebra de la empresa estadounidense de energía, materias primas y servicios Enron Corporation y la disolución de Arthur Andersen LLP, que había sido una de las empresas de auditoría y contabilidad más grandes del mundo. El colapso de Enron, que tenía más de $ 60 mil millones en activos, involucró una de las solicitudes de quiebra más grandes en la historia de los Estados Unidos, y generó mucho debate, así como una legislación diseñada para mejorar los estándares y prácticas contables, con una larga duración. repercusiones en el mundo financiero.

Enron fue fundada en 1985 por Kenneth Lay en la fusión de dos compañías de transmisión de gas natural, Houston Natural Gas Corporation e InterNorth, Inc., la compañía fusionada, HNG InterNorth, pasó a llamarse Enron en 1986. Después de que el Congreso de los Estados Unidos adoptó una serie de leyes para desregular la venta de gas natural a principios de la década de 1990, la empresa perdió su derecho exclusivo a operar sus gasoductos. Con la ayuda de Jeffrey Skilling, quien inicialmente fue consultor y luego se convirtió en el director de operaciones de la empresa, Enron se transformó en un comerciante de contratos de derivados de energía, actuando como intermediario entre los productores de gas natural y sus clientes. Los intercambios permitieron a los productores mitigar el riesgo de fluctuaciones en el precio de la energía al fijar el precio de venta de sus productos a través de un contrato negociado por Enron a cambio de una tarifa. Bajo el liderazgo de Skilling, Enron pronto dominó el mercado de contratos de gas natural y la empresa comenzó a generar enormes ganancias en sus operaciones.

La habilidad también cambió gradualmente la cultura de la empresa para enfatizar el comercio agresivo. Contrató a los mejores candidatos de los programas de MBA en todo el país y creó un entorno intensamente competitivo dentro de la empresa, en el que la atención se centró cada vez más en cerrar tantas operaciones generadoras de efectivo como fuera posible en el menor tiempo posible. Uno de sus reclutas más brillantes fue Andrew Fastow, quien rápidamente ascendió de rango para convertirse en director financiero de Enron. Fastow supervisó la financiación de la empresa mediante inversiones en instrumentos cada vez más complejos, mientras que Skilling supervisó la construcción de su vasta operación comercial.

El mercado alcista de la década de 1990 ayudó a impulsar las ambiciones de Enron y contribuyó a su rápido crecimiento. Había tratos por hacer en todas partes, y la empresa estaba lista para crear un mercado para cualquier cosa que cualquiera estuviera dispuesto a negociar. Por lo tanto, negoció contratos de derivados por una amplia variedad de productos básicos, incluidos electricidad, carbón, papel y acero, e incluso por el clima. Durante el auge de las puntocom, se lanzó una división de comercio en línea, Enron Online, y la empresa invirtió en la construcción de una red de telecomunicaciones de banda ancha para facilitar el comercio de alta velocidad.

A medida que los años de auge llegaron a su fin y Enron enfrentó una mayor competencia en el negocio de comercio de energía, las ganancias de la empresa se redujeron rápidamente. Bajo la presión de los accionistas, los ejecutivos de la empresa comenzaron a confiar en prácticas contables dudosas, incluida una técnica conocida como "contabilidad de valor de mercado", para ocultar los problemas. La contabilidad de valor de mercado permitió a la empresa registrar las ganancias futuras no realizadas de algunos contratos comerciales en los estados de resultados actuales, dando así la ilusión de mayores ganancias actuales. Además, las operaciones conflictivas de la empresa se transfirieron a las denominadas entidades de propósito especial (SPE), que son esencialmente sociedades limitadas creadas con partes externas. Aunque muchas empresas distribuyeron activos a las SPE, Enron abusó de la práctica al utilizar las SPE como vertederos de sus activos en problemas. La transferencia de esos activos a las SPE significaba que se mantenían fuera de los libros de Enron, lo que hacía que sus pérdidas parecieran menos graves de lo que realmente eran. Irónicamente, algunas de esas SPE estaban dirigidas por el propio Fastow. A lo largo de estos años, Arthur Andersen se desempeñó no solo como auditor de Enron sino también como consultor de la empresa.

La gravedad de la situación comenzó a hacerse evidente a mediados de 2001 cuando varios analistas comenzaron a profundizar en los detalles de los estados financieros de Enron publicados públicamente. Se inició una investigación interna a raíz de un memorando de un vicepresidente de la empresa, y pronto la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) estaba investigando las transacciones entre las SPEs de Enron y Fastow.

Cuando surgieron los detalles de los fraudes contables, el precio de las acciones de la compañía se desplomó de un máximo de $ 90 por acción a mediados de 2000 a menos de $ 1 a fines de noviembre de 2001, llevándose consigo el valor de las 401 (k) de los empleados de Enron. ) pensiones, que estaban principalmente vinculadas a las acciones de la empresa. Lay and Skilling dimitió y Fastow fue despedido dos días después de que comenzara la investigación de la SEC.

El 2 de diciembre de 2001, Enron se acogió al Capítulo 11 de la protección por bancarrota. Muchos ejecutivos de Enron fueron acusados ​​de una variedad de cargos y luego condenados a prisión. Arthur Andersen fue objeto de un intenso escrutinio y finalmente perdió a la mayoría de sus clientes. El daño a su reputación fue tan severo que se vio obligado a disolverse. Además de las demandas federales, los accionistas entablaron cientos de demandas civiles contra Enron y Andersen.

El escándalo resultó en una ola de nuevas regulaciones y leyes diseñadas para aumentar la precisión de los informes financieros de las empresas que cotizan en bolsa. La más importante de esas medidas, la Ley Sarbanes-Oxley (2002), impuso duras penas por destruir, alterar o fabricar registros financieros. La ley también prohibía a las firmas de auditoría realizar negocios de consultoría concurrentes para los mismos clientes.


Estados financieros de Enron antes de la declaración de quiebra

Este artículo analiza las señales de advertencia que comenzaron a aparecer en los estados financieros de Enron antes de la declaración de quiebra en 2001. Estas advertencias básicamente se referían a la naturaleza de los procedimientos de presentación de informes de la compañía como mediciones de ganancias y / o ingresos. Como medida de éxito y desempeño, Enron utilizó los ingresos en lugar de las ganancias como impulsores. El movimiento tenía como objetivo la decoración de escaparates. Es decir, manipulación de las cifras contables para mostrar a la empresa como una empresa líder o con un buen desempeño en términos de crecimiento e innovación (Singeton et al 126). Además, la medida estaba orientada a enmascarar las deudas y retratar una estructura de capital óptima.

Principales causas del fraude de la firma Enron & # 8217s

Técnicas de contabilidad de ingresos

En contraste con la estrategia de crecimiento de otras firmas, la gerencia de Enron manipuló dos principios de contabilidad para representar un crecimiento positivo. Primero, la mayoría de los contratos de energía de la firma fueron tratados como contratos financieros. Esto permitió a la empresa registrar para reconocer los rendimientos futuros de las inversiones en el período contable actual. De acuerdo con el concepto de contabilidad devengado, los ingresos deben reconocerse en los períodos a los que se refieren. Como se evidencia en el artículo, el incumplimiento de este principio contable llevó a la empresa a la quiebra. Además, el enfoque adoptado por la dirección de la empresa para interpretar los ingresos y / o los ingresos de la plataforma de negociación en línea de la empresa conduce a los fraudes contables y la eventual quiebra de la empresa.

El personal de contabilidad de Enron había adoptado un modelo contable agresivo conocido como modelo comercial.

Bajo este modelo, Enron reportó el flujo de caja general del comercio en línea como ingresos. Esto dio lugar a un aumento inusual en el margen de beneficio de la empresa en comparación con otros competidores en la industria que emplearon un enfoque más conservador. Por ejemplo, en un lapso de tiempo de cuatro años, los ingresos de la empresa han aumentado desde los mínimos de $ 13,3 mil millones a máximos de $ 100,8 mil millones, lo que representa un aumento de alrededor del 750%. Por el contrario, la mayoría de los competidores, como Merrill ltd, reconocieron los honorarios de corretaje como ingresos del valor total del comercio y, por lo tanto, la diferencia notada en los niveles de crecimiento de la rentabilidad. Una vez más, el crecimiento inusual en los niveles de ganancias informado por Enron ltd había surgido del empleo de planes de incentivos basados ​​en NPV (valor neto preestablecido) en lugar de los flujos de efectivo reales y / o reales que resultarían de tales acuerdos. De manera similar, además del modelo comercial, la empresa había empleado la metodología MTM para contabilizar los contratos de energía (Dharan y Bufkins 102), lo que también condujo a una exageración del beneficio neto de la empresa. Un movimiento destinado a retratar a la empresa como una empresa de alto rendimiento.

El empleo de la metodología comercial y MTN dio como resultado un aumento de los ingresos y una disminución del costo de los ingresos en más del 50%. Por lo tanto, la exageración de las ventas y la subestimación del costo de ventas resultó en un rendimiento neto exagerado para cualquier año fiscal dado. La evidencia del artículo muestra que, si la administración hubiera empleado los enfoques tradicionales para informar los ingresos, los $ 100.8 mil millones reportados en el año fiscal 2000 se reducirían a $ 6.3 mil millones (Dharan y Bufkins 99). La contabilidad de mercado a marcador, que fue el principal contribuyente a la caída de la empresa, comenzó a principios de 1992. Este movimiento se inició después del nombramiento de Skillings que buscaron la aprobación para utilizar el enfoque contable de la entonces comisión de valores y cambio. Este movimiento condujo a una recesión importante para Enron ltd, ya que la administración comenzó a cambiar su atención del énfasis en el desempeño al crecimiento de los ingresos. También se cambió el enfoque de los principales objetivos de cualquier empresa con fines de lucro, como la rentabilidad y el crecimiento del flujo de caja. El cambio de enfoque dio lugar a los principales fraudes contables, ya que la dirección se esforzó por presentar a la empresa como estable y financieramente sólida. Sin embargo, la unidad mayorista del negocio fue la más afectada por los escándalos.

Como se evidencia en el artículo, la unidad mayorista generó aproximadamente 1.8% de la utilidad operativa total, lo que significa la magnitud de la inflación. Además, la inflación de la práctica de los ingresos había afectado no solo a la empresa, sino también a la industria en general. La investigación muestra que muchas otras empresas emplearon la contabilidad de valor de mercado. Estas empresas emplearon la medida en un esfuerzo por reducir la presión de Enron Limited y también para seguir siendo competitivas en la industria. Como resultado, varias empresas que emplearon este enfoque pasaron a la categoría superior de los países con mejor desempeño.

Señales de advertencia / banderas rojas en los estados financieros de Enron y # 8217

Las divulgaciones segmentadas proporcionaron una advertencia primaria de la práctica de decoración de escaparates de la empresa. Los datos proporcionados en los informes de segmento mostraron que la empresa utilizó procedimientos de ajuste a precio de mercado en los informes de estas subdivisiones. Por ejemplo, las divisiones de energía al por menor y al por mayor reportaron ganancias crecientes debido al empleo de la contabilidad de valor de mercado. Por el contrario, los departamentos y / o divisiones que se destacaron por utilizar este enfoque no mostraron ganancias. Esto llevó a la conclusión de que los rendimientos reportados provenían principalmente de las ganancias derivadas del enfoque contable utilizado. De manera similar, otras divisiones estaban creciendo rápidamente pero no mostraban los correspondientes aumentos en las ganancias.

La prueba de la mala calidad de las ganancias en el estado de flujo de efectivo también actuó como una de las principales señales o señales de alerta de un fraude subyacente en la empresa. Según el análisis del CFO, las acumulaciones se consideran positivas cuando la utilidad neta es mayor que la del CFO (flujo de efectivo de las operaciones). En tales casos, la calidad de los ingresos suele ser baja. Aunque la gerencia de Enron estaba al tanto de esta medida, se concentró en asegurar que la utilidad neta fuera siempre menor que el flujo de efectivo generado por las operaciones. Este vacío legal sirvió como advertencia del posible fraude en el estado financiero informado por la empresa.

Además, la medida del flujo de caja libre también generó preocupaciones con respecto a los conceptos de valoración de la empresa y la calidad de las ganancias. El flujo de caja libre se obtiene restando los rendimientos de la inversión de los rendimientos generados por las operaciones de rutina de la empresa. El flujo de caja libre se utiliza como medida de la estabilidad de una empresa determinada a largo plazo. El concepto de empresa en funcionamiento de una empresa se ve amenazado si informa flujos de efectivo negativos (Kwork, 109). Enron ltd había reportado un enorme flujo de caja negativo en el año fiscal 1997. Aunque la empresa informó más tarde de un flujo de efectivo positivo en 2000, la cantidad aún resultaría en un pasivo y / o cuentas por pagar cuando se reste del déficit de 1997.

Las medidas de rentabilidad empleadas por la empresa también indicaron algunas señales de posible fraude contable en la empresa. Esto se debió al crecimiento inusual del margen de beneficio en períodos cortos. Por ejemplo, en un lapso de tiempo de cuatro años, los ingresos de la empresa han aumentado desde los mínimos de $ 13,3 mil millones a máximos de $ 100,8 mil millones, lo que representa un aumento de alrededor del 750%. Los informes anuales muestran que las ganancias de la empresa fueron relativamente pequeñas en comparación con los ingresos de la empresa. Esto implicaría que la utilidad neta general no creció al mismo ritmo que los ingresos. Por ejemplo, los ingresos crecieron a una tasa de aproximadamente 164,6% anual. En contraste, durante el mismo período, se observó que las ganancias crecieron a una tasa promedio del 2% anual (Dharan y Bufkins 107).

De manera similar, se observó que los índices de utilidad bruta disminuyeron desde 1996. Las disparidades en los ingresos y los ingresos netos hicieron que muchas personas dudaran de la credibilidad de los estados financieros publicados por la compañía. Además, la disminución en el margen de beneficio de la empresa reveló una gran señal de alerta, ya que se esperaba que el crecimiento de los ingresos de la empresa coincidiera con la rentabilidad. Informes del examinador de quiebra de la empresa designada por el tribunal mostraron que las ganancias fueron manipuladas hasta en un 95% debido al empleo de MTN y los modelos y / o técnicas de contabilidad del comerciante.

La contabilidad forense es una de las principales señales de alerta o señal del posible fraude contable por parte de la empresa. Debido a la popularidad de la empresa en los medios de comunicación provocada por su tamaño y crecimiento relativos, los periodistas comenzaron a analizar o profundizar en las declaraciones de la empresa (Dharan y Bufkins 105). Como resultado, muchas publicaciones de artículos indicaron que suscitan preocupación por los ingresos exagerados de los comerciantes de energía. Los informes también cuestionaron la estabilidad de la empresa a largo plazo. También las ganancias de la empresa se contrastaron con las de otras empresas competidoras en 2000 cuando Jeff Skillings pronunció que la nueva valoración de la acción de la empresa sería de $ i26. Los resultados del análisis llevaron a varias publicaciones a cuestionar la credibilidad de los estados financieros de Enron. También se analizaron los índices financieros y el desempeño de la empresa bajo estas medidas no fue el informado por los medios de comunicación. Por lo tanto, la contabilidad forense actuó como una gran señal de alerta.

Dharan, Bala y Bufkins, William. Banderas rojas en Enron & # 8217s Informes de ingresos y medidas financieras clave. Fiasco empresarial y sus implicaciones, 2004 97-112.


Pacific Gas & amp Electric Co

Archivado Capítulo 11: 2001

Valor en quiebra: $ 36,15 mil millones

Qué pasó: PG & ampE, la empresa de servicios públicos más grande de California, fue víctima de la crisis de electricidad del estado de 2000-2001. Los apagones recorrieron el estado y los costos se dispararon, atribuidos en gran parte a la desregulación de la industria energética en California en 1996, el primer estado en hacerlo.

Enron —quien también hizo esta lista— incluso cortó el suministro eléctrico para manipular los precios, agravando la crisis. PG & ampE se declaró en quiebra en abril de 2004.

La presentación del Capítulo 11 de MF Global eliminó oficialmente a PG & ampE de los diez primeros.


El ascenso y la caída de Enron

Enron comenzó en 1985 con la fusión de dos empresas de gas natural. Al principio, Enron buscó crecer ampliando su alcance más allá del gas natural y se movió agresivamente hacia la energía eléctrica con plantas de energía y otros activos de generación eléctrica.

Sin embargo, lo que pareció impulsar a los principales ejecutivos de Enron fueron los esfuerzos de la empresa por beneficiarse del comercio de energía. En lugar de concentrarse en producir y entregar productos energéticos para sus clientes, Enron usó contratos de futuros para entregar gas natural o electricidad en momentos futuros específicos para ganar dinero con aquellos que buscan especular sobre los movimientos de precios o protegerse contra los riesgos de energía inesperada. volatilidad de precios.

Al hacerlo, Enron adquirió características que la hacían parecer más una empresa de inversión de Wall Street que una empresa de energía o servicios públicos. La compañía terminó creando mercados completamente nuevos que solo estaban débilmente conectados a los mercados de energía, incluidos los contratos de futuros vinculados a eventos climáticos y la capacidad de ancho de banda de Internet. Ese vínculo con el auge tecnológico fue especialmente oportuno, y para el año 2000, las acciones se habían disparado, colocando a Enron en una posición entre las 10 principales empresas del país.

Al final, gran parte del éxito de Enron resultó ser un espejismo. La compañía creó una serie de entidades comerciales relacionadas y utilizó trucos contables para ocultar pérdidas comerciales masivas y grandes cantidades de deuda. Esas tácticas finalmente dejaron de funcionar, y en octubre de 2001, Enron reveló una enorme pérdida trimestral y dijo que había exagerado sistemáticamente sus ganancias desde hace al menos cuatro años. El rival de servicios públicos Dynegy contempló comprar Enron en noviembre de ese año, pero cuando Dynegy terminó sus conversaciones de fusión más tarde ese mes, Enron no tuvo más remedio que solicitar la protección por bancarrota del Capítulo 11.

Las secuelas de la declaración de quiebra mostraron el alcance de las malas acciones de Enron: la compañía de energía estaba operando un esquema fraudulento masivo. Arthur Andersen, entonces una de las firmas contables más importantes del mundo, finalmente reveló que sus empleados habían destruido documentos de Enron que podrían haber sido utilizados para procesar a la empresa. Un ejecutivo clave de Enron murió como resultado de un aparente suicidio, y los ex directores ejecutivos Jeffrey Skilling y Ken Lay fueron condenados por cargos de conspiración y fraude.

Además, varios ejecutivos de Enron y miembros de la familia fueron acusados ​​de tráfico de información privilegiada. Vendieron acciones cerca de sus máximos incluso cuando algunos instaron a los empleados de base y a los inversores externos a seguir comprando las acciones. Se produjeron condenas para algunos de los involucrados, incluidos Skilling y Lay.


Estafa de Enron: la estafa más grande en la historia de América

Enron Scam es el nombre de un fraude institucional cometido por una corporación Enron registrada en los Estados Unidos de América. La estafa fue el resultado de una contabilidad defectuosa de los activos de la empresa.

Enron Corporation (en lo sucesivo, "Enron") era una empresa estadounidense de energía, productos básicos y servicios con sede en Houston, Texas. It came into existence in the year 1985 as a merger between Houston natural Gas and Internorth, both being relatively small regional companies. In its initial years, the company was simply a natural gas provider. By the year 1989, it began trading in natural gas commodities, and by the year 1994 it started trading in electricity as well. That’s how quick the transformation and enlargement of the company occurred. It employed approximately 20,000 persons. It was one of the world’s leading electricity, natural gas, paper and communication companies which claimed approximate revenue of nearly $101 billion in the year 2000. The company extensively dealt in the trade of sugar, coffee, grains, hog and other meat products. The company made revolutionary changes in the energy trading which allowed it to grow overnight. Enron tailored electricity and natural gas contracts which effectively minimized the cost of the same. In essence, it became nation-wide and soon a global energy trading corporation. Fortune named Enron as “America’s Most Innovative Company” for six years in a row. By the end of 2001, it was revealed that there are huge errors in the accounting of Enron so much so that Enron had to file for bankruptcy in December 2001.

Asunto

The scam came into notice when the balance sheets of Enron were analysed and they did not make any sense to analysts. Enron was seen to be shifting its debt obligations to offshore partnerships, mainly created by the Chief Financial Officer of the company Andrew Fastow. The company was also reporting inaccurate trading revenues. Algunos mala fide practices of Enron included serving as a middleman in a contract, then showing the entire sale as Enron revenue. Enron also used its various partnerships to sell their own contracts to themselves.

In February 2001, Jeffrey Skilling, the president of Enron, took over as the CEO of the company. He soon resigned abruptly. After his resignation, it came into cognizance of the company about a possible accounting fraud. Before the troubles of Enron could calm, the firm shocked its investors in October with an announcement that the company has been undergoing huge losses. In the third quarter of 2001, the company officially registered a loss of $638 million. It took a $1.2 billion reduction in shareholder equity.

An important role here was played by Arthur Andersen LLP, one of the largest public accounting firms in 1990s, with approximately 85,000 employees operating in 84 nations. This LLP was Enron’s accountant and auditor as well. In the year 2002, the partnership was found guilty of destroying documents relating to Enron audits, which amounts to obstruction of justice. The decision was later unanimously overturned by the Supreme Court of the United States of America. By September 2001, Enron insiders decided to declare losses for the third quarter. Arthur then went into crisis management mode in anticipation of SEC investigation. In October 2012, the company destroyed all extraneous documents by complying with the company’s documentation retention policy.

The SEC had begun an inquiry into Enron and the partnerships. After a week of inquiry, a full investigation was launched against the company. The SEC even issued a cease and desist order against Anderson regarding security violations in some other company. When Anderson was asked to provide the Enron audit documents, it couldn’t comply. Various companies which were audited by Anderson were under the scrutiny of SEC for fraudulent acts which evidenced of an error on the part of Anderson as well. This forced the company to abruptly declare bankruptcy. The company was found guilty of shredding of documents which also amounted to obstruction of justice, a felony under the federal laws of the USA. Arthur Anderson lost its license to engage in public accounting when the Justice Department declared it guilty. Three years later, the Supreme Court overturned the judgment but the firm had lost all its clientele by then. Soon, the company vanished.

The Scam

Enron scandal is the name for the events that led to the bankruptcy of the US energy, commodities and services company Enron and dissolution of its auditor Arthur Anderson LLP. Enron held more than $60 billion worth of assets, when it abruptly filed for the biggest bankruptcy in the history of the USA leaving long lasting repercussions on the financial world.

To understand the scam in detail, we must understand the two concepts of market system, the Bullish and the Bearish system. The Bear system is more into trial and error. The investments and capitalisation is on daily level. The fluctuations are also regular and very evident. Whereas in Bullish system, the market is stabilised at all times. The stock market has mostly been Bullish. Enron took the benefit of the Bullish system of market and grew overnight. The company was ready to create a market for anything and everything in which anyone was willing to trade. It made derivative contracts for a wide range of commodities like electricity, coal, paper, steel and even weather reporting. The company also invested in building a broadband telecommunication network to facilitate high speed trading. This was a period of boom for the economy when there was a market for every commodity. Soon, the system changed. The company was facing increased competition and its profits shrank rapidly. To compete, and to avoid the pressure from shareholders, the company began a practice of dubious accounting known as ‘mark-to-market’ under which the company accounts showed the future gains from trading contracts into current income statements, thus fooling the investors by showing higher profits than they actually were. The troubled operations of the company were transferred to Special Purpose Entities (hereinafter referred as ‘SPEs’), to limit the partnerships created with outside parties. Enron used the SPEs as a dump site for its troubled assets. Transferring the assets to SPEs meant that the same need not be shown in company’s books, which made the losses look less severe than they actually were. All this while, Arthur Anderson worked not only as the auditor of the company but also as a consultant for the company. This was seen as a fraud and malicious practice against the investors who were not told the truth before they planned to invest in the company.

The matter came into notice when various analysts began to dig into the financial statements of Enron. An internal investigation took place, headed by the Vice President of the company, which was soon followed by an official investigation by the SEC analysing the transactions between Enron and the SPEs. Soon after, Enron filed for bankruptcy . The Enron executives were indicated on a variety of charges and were later sentenced to prison. Along with the federal lawsuits, multiple civil suits were filed by the shareholders against Enron.

Class Action Suit

A class lawsuit was brought by former Enron employees, who held company’s stocks at the time the company filed for bankruptcy in November, 2001. They suffered huge losses in their retirement savings plan. The defendants in the case were Enron, members of its Board, its executives and employees, the institutional trustee Northern Trust Company and the auditor of Enron, Arthur Anderson. The violations were from the Employee Retirement Income Security Act, 1974 (hereinafter referred as ‘ERISA’). The court held that the corporate officers and employees who are appointed by the employer to administer its retirement plan may be held personally liable. The defendants further breached their fiduciary duty to disclose accurate information about Enron’s financial condition. It defrauded the people for investing in the company. Northern Trust acted as a trustee for the company, which puts a fiduciary responsibility on the company to make the persons investing aware of the dangers of the plan. Northern Trust was declared liable under ERISA for failing to override the directions received by the company. The suit against Arthur Anderson was upheld as well for knowingly participating in hiding the truth about Enron’s financial condition. The compensation in this case amounted to $7.2 billion which was paid out by a group of banks accused of participating in the fraud and breach of fiduciary duties.

Downfall of Enron

Enron grew manifold in the short time span of 20 years. But, it also saw the most abrupt downfall ever by going for bankruptcy from a market capitalisation of $60 billion in a year. The reasons for its downfall were many, mainly that the financial statements of the company were confusing the shareholders and analysts. Its business model was very complex that most people could not understand, the company was falling into many unethical practices. The company even used its accounting limitations to misrepresent its earnings and modify the balance sheet to indicate favourable performance. The company kept finding ways to hide its debt till the extent that the company went into total losses. The company’s officers prepared such balance sheets, complex financial structures and bewildering deals that no one could understand them, let alone wishing to invest. Therefore, the company sunk into losses and had to go for bankruptcy.

Repercussions

The whole scam was a huge setback for America. To avoid the slightest possibility of such an incident in future, new regulations and legislations were introduced to improve the accuracy of financial reporting of public companies. The Sarbanes-Oxley Act, 2002 also called as “Public Company Accounting Reform and Investor Protection Act” and “Corporate and Auditing Accountability, Responsibility, and Transparency Act” was passed by the US Senate which provides for a set of enlarged requirements for all US Public Company Boards and managements relating to destroying, altering or fabricating records in investigations and attempting to defraud shareholders. The Act also increased the accountability of auditing firms, in order to make them unbiased and independent of their clients. It provides for a criminal penalty for such acts, which is a welcome step as it will surely deter companies from involving in fraud and the auditors from supporting the same. The Act also prohibited auditing firms to act as a consultant for the same clients as well as had happened in the present case.

Cronología de eventos

1985- Houston Natural Gas merges with Inter North to form Enron.

1989- Enron enters the natural gas commodities trading market.

1990- An energy consultant was hired to run a new subsidiary called Enron Finance Corporation.

October 16, 2001– Enron announced a third quarter loss of $168 million. The company later confessed that it overstated its earnings since 1997.

October 31, 2001- SEC initiates a formal investigation against the company.

November 2001- There were headlines regarding the merger of Enron with rival company Dynergy, which was denied by Dynergy.

January 2002- The US Department of Justice started a criminal proceeding against Enron’s collapse.

January 10, 2002- Arthur Anderson LLP, the accounting firm that handled Enron’s audits, disclosed that the company has destroyed all the relevant documents.

January 15, 2002- The New York Stock Exchange suspends trading of Enron shares on its stock exchange.

January 17, 2002- Enron- Arthur partnership ended.

March 2002- Arthur declared guilty of obstruction of justice and its licence to audit pubic companies was revoked.

2006- The company officials Skilling and Lay were convicted of fraud and conspiracy. Additional charges of insider trading and making false statement were proved. Lay died of heart attack while awaiting sentence.

2008- A class action lawsuit was filed by shareholders and investors of Enron and the settlement was arrived at in the federal court. An amount of $7.2 billion was paid out by a group of banks accused of participating in the fraud.

2013- Skilling’s sentence was reduced as he forfeited $42 million to be distributed among the victims of Enron fraud.

2015- The SEC announced its judgement against Skilling barring him from serving as an officer or Director of any public company.

February 21, 2019- Skilling was finally released after serving over 12 years in the federal prison.

Lessons Learnt from Enron Scandal

The following lessons can be learnt from the scandal which shook the Wall Street majorly-

  • There should be a healthy corporate culture in a company. The executives of Enron believed Enron was best at everything and jumped into any possible new arena. The shareholders were overly optimistic. Hiding the losses of company in order to protect the name and reputation wasn’t a great idea.
  • A more holistic system is required for supervision of the company by shareholders, so that the executives are under a constant scrutiny of the shareholders.
  • The government needs to make more stringent norms regarding public companies as their downfall hits the entire economy of the country, like in the present case.
  • The approval of US government to use an immoral and illegal method ‘mark-to-market’,which is nothing but a manner to fool the investors, and to hide the losses of the company. Long term gains cannot be made out of this system. The ignorance regarding the drawbacks of this system is a failure on the part of government as it hides the major accounts of the company.
  • This case is the best example of antithesis of ethics. A company is such an organisation where there are multiple possibilities of fraud and demeanour. It is of utmost importance to follow business ethics and be loyal to each other for all employees of the company. In the present matter, the company officials defrauded their own employees by hiding the accounts of the company from them.

Potential Solution

While going through news reports, we find that the cases of financial fraud have grown manifold over the last few years. This has been one of the most deterring factors for the people with lesser knowledge about this sector from investing their capital and contributing in the growth of a country’s economy. To bring about a decline in this culture of corporate scams, the following systematic changes need to be brought-

  • The law for protection of Whistle Blowers is imperative. More people will come forth to give information if they are given assurance of their protection.
  • The regulating agencies involved in these cases should be provided with greater autonomy and less political influence.
  • An essential judicial reform to provide for fast disposal of such matters, so that the consequences are severe and immediate.

Conclusión

A corporate scam of this level, that too in a country like America, which is known for its very stringent laws is a shame on our morals and a never undying greed for money. Even with all the laws coming up in this regard, we will not be able to curb these incidents because of the lack of activism in the judicial mechanism, the omnipresent loopholes and the power of money. Nonetheless, this case is an example of how the wrong will not prevail in the end irrespective of how fool proof it was. The company’s collapse not only affected thousands of its employees but also shook the Wall Street to its core.


Enron Declared Bankruptcy 15 Years Ago Today

Today marks the 15-year anniversary of one of the most infamous days in Wall Street history. On December 2, 2001, Enron officially declared bankruptcy. Only one year earlier, the company reported $111 billion in revenue.

Enron began with the merger of two natural gas companies in 1985. By the peak of the Dot Com Bubble, the company had established the Enron Online (EOL) electronic commodities trading website. By 2000, EOL was executing $350 billion in trades. Enron also decided to dump a bunch of money into building a high-speed broadband telecom network just as the Dot Com Bubble reached its peak.

Despite the fact that the company never realized any significant returns on its telecom network, the company used an accounting technique referred to as mark-to-market to record projected returns as current profits. This technique allowed Enron to prop up what was later exposed as an accounting house of cards.

At its peak, Enron was the seventh-largest company in the U.S. and employed 21,000 people. However, the company’s accounting began to unravel in 2001, and the giant succumbed to Chapter 11 bankruptcy on December 2.

CEO Kenneth Lay was subsequently found guilty of 10 counts of fraud and conspiracy. Enron has since become the poster child of fraudulent accounting on Wall Street.

To this day, investors remember the downfall of Enron.

To put things in perspective with respect to today’s market, Enron’s market cap peaked near $70 billion in 2000. In today’s market, that would make Enron roughly the size of American Express Company (NYSE: AXP), 40 percent larger than Netflix, Inc. (NASDAQ: NFLX) or about twice the size of Yahoo! Inc. (NASDAQ: YHOO).


The Enron Collapse

The failure of Enron in the early 2000’s is one of the largest bankruptcies in US history (with Lehman Brothers in 2008 as the largest). Its accounting scandal led to Enron’s bankruptcy as well as the dissolution of Arthur Andersen, one of the big five accounting firms. Shareholders were wiped out, and tens of thousands of employees left with worthless retirement accounts due to the collapse of Enron. But why did Enron fail?

Today the name “Enron” still evokes a reflexive repulsion, a feeling that these were simply bad people doing illegal things. But, we think, that’s in the past. Surely we’ve evolved as a society, and by thinking hard enough, you or I can avoid these problems.

In reality, when you dig into the details, Enron’s downfall is the predictable mixture of human greed, poorly structured incentives, and lack of sanity checks when everyone has their fingers in the pie.

You might be surprised to learn that most of Enron’s accounting tactics were not technically illegal at the time – they were actually publicly celebrated for being financial innovations. Shareholders, employees, investment bankers, and accountants all benefited from the situation and enabled Enron for years. They only stopped when it became untenable. This is a big part of the question “Why did Enron fail?”

The most important takeaway from The Smartest Guys in the Room is to understand the key enabling conditions for Enron’s deception. When multiple conditions mutually reinforce each other and create positive feedback loops, a massively outsized result – a lollapalooza – can happen.

These are also the warning signs you can use to detect unstable situations and desist from bad behavior.

1. Accounting practices that disguised the fundamentals

The root of the Enron collapse has to be the accounting tactics that enabled deception. They let Enron book more revenue than they actually earned keep losses and debt off balance sheets. If these were disallowed, the money-losing state of Enron would have been apparent far sooner.

  • Mark-to-market accounting allowed booking the total value of a deal immediately, rather than spaced out over time.
  • Complicated SPE deals allowed Enron to borrow money while keeping it off their balance sheet
  • One-time asset sales were booked as recurring revenue
  • Deals that were actually dead were fictitiously kept alive to avoid a writedown that quarter

All this structure became so convoluted that no one totaled up the big picture. No one pieced together the dependencies between Enron’s deals, and how the dominoes would fall if Enron’s stock price fell.

Lesson: Resist the temptation of clever accounting tricks that mislead on fundamentals, even if they’re technically legal. You may eventually deceive even yourself on the true fundamental strength of the situation.

Poorly constructed compensation structures that rewarded unprofitable behavior

A pattern of Enron’s compensation style was to reward short-term behaviors (like stock price or closing deal sizes) without concern for long-term value (like profitability). And according to the book’s author, Skilling happily fed greed, believing it was the best motivator for performance.

  • Deal makers were given bonuses for the deal value when it closed, not on the generation of actual cashflow. With optimistic projections, deal makers got paid for bad unprofitable deals.
  • Employees got bonuses for short-term stock prices, thus incenting bad behavior to prop up stock price.
  • Senior managers like Skilling got large bonuses for stock performance. This prompted over-optimistic projections to Wall Street, which intensified the speed of rushing into bad businesses (Enron Broadband) and created end-of-quarter scrambles to make earnings.

Lesson: Make sure your compensation structures align with the fundamental goals of the business, and that there are balancing check points

2. Believable guiding visions

These party lines began with good intentions, but as Enron slipped into a gray zone, they helped justify bad behavior.

Enron saw itself as revitalizing an industry populated by dinosaurs and bringing efficiency through privatization and free markets. With a missionary

Andy Fastow’s department saw itself as a financial wizard, pushing the boundary of possibility while staying within the lines of GAAP accounting. They were just playing the rules of the game, which ultimately led to the collapse of Enron.

Stakeholders/watchdogs overlooking bad behavior as long as they were profiting

People who could have stepped in and intervened didn’t, often because they had a large personal stake in Enron’s success. Further, the more Enron became a success (like in terms of stock price or deal flow), the more beholden the stakeholders were to Enron.

  • Shareholders (employees and the public in general) didn’t look very hard, as long as the stock price rose and employees got bonuses. Why stop the party?
  • Enron’s accountants (Arthur Andersen) couldn’t lose Enron as a client (Enron kept accountants waiting in the wings), so they tolerated their practices despite internal skepticism. Furthermore, Enron gave many Andersen accountants cushy jobs.
  • Investment bankers earned large fees from Enron’s complicated deals, even when they knew they were skirting the intent of the law. Bankers who ran bigger deals got promotions. They competed for Enron’s business.
  • Buy-side analysts at banks who were supposed to be independent were strongly pressured to give buy ratings, since companies would only work with positive banks.
  • Short sellers were a useful counterforce, since they had a large incentive to expose wrongdoing.

Lesson: Correct for your own incentive bias when you analyze a situation.

3. Looking to others believing they had done their due diligence

When you have multiple reputable people on board, everyone thinks everyone else has done their diligence. Surely all these other people can’t be wrong! In reality, nadiehas done their diligence.

  • Employees thought the board and accountants would keep bad behavior in check, and thought public markets were heavily incented to detect bad behavior.
  • The board trusted the internal risk department, which in reality was a yes-man and thought their only job was to sign off on deals.

Lesson: Don’t trust other people’s due diligence. Assume they have the worst possible incentives to overlook problems. Do your own due diligence from first principles.

4. Big bets on businesses that failed

According to the author, the accounting tricks were meant to be short-term bridges to the real new money-makers: Enron Energy Services (retail utilities) and Enron Broadband. When asking “why did Enron fail?” you have to consider the full picture.

Enron plowed a ton of money into these businesses, in typical Enron “move fast and go big or go home.” Their read of the market and industries was wrong.

Enron’s optimistic promises to Wall Street created a situation where Enron had to deliver fast on businesses, or else their stock price would plummet.

Lesson: Don’t excuse bad practices as temporary measures until your saving grace comes around.

5. Complex dependencies that required progressively bigger risks or face complete failure

Enron built layers of financial dependencies in a constant push to raise stock prices and led to the Enron collapse. In essence, it kicked the can down the road, hoping that salvation would come at some point.

  • For example, Enron’s mark-to-market accounting might put the value of a 20-year deal down as recurring revenue in one quarter. Wall Street expected this to be real recurring revenue, which meant Enron had to book larger deals that had bad long-term prospects to keep up appearances.

Here was the nightmare scenario (that materialized):

  • Enron’s stock price was high because of misleading accounting and overoptimistic projections.
  • If Enron ever missed earnings, its stock price would fall.
  • If its stock fell, its SPE deals would unwind (since they were predicated on Enron stock prices), causing Enron to have to book massive debt on its balance sheet or issue new shares. This would cause further stock price falls.
  • This increased debt would cause a downgrade of Enron’s creditworthiness to junk status.
  • This would trigger provisions in Enron’s debt agreements to pay back loans early, and trading partners to demand cash collateral.
  • Since Enron didn’t actually have cash, its ability to pay would progressively worsen, causing trading partners to withdraw and further decrease revenue.
  • This would cause bankruptcy.

Lesson: Don’t create scenarios where you kick accountability down the road and bet on a big salvation moment. Take moves to de-risk moment to moment, and take a big write down earlier. Be even more wary if this is an existential risk, since for the sake of staying alive you might take more desperate steps.

6. An unwillingness to consider the worst case scenario seriously

Because of such strong incentive bias, social proof, and self-consistency bias, Enron managers refused to believe that the stock price would ever fall and trigger the nightmare scenario.

Lesson: Seriously consider the worst case scenario, and think about ways that you can mitigate this.

7. Bad appointments to senior managers

The collapse of Enron was also fueled by bad leaders. Generally, promoting people who had the wrong kind of ambition (more to themselves than to the fundamental health of the company).

  • Andy Fastow, known for experience creating financial structures rather than financial prudence, was promoted to CFO.
  • Ken Lay was more interested in being a public figure than in managing the business.
  • The board was weak, filled by Ken Lay with people who had reciprocal relationships with Enron.

Lesson: Hire people with the right kind of ambition, who want to grow the long-term success of the company (and are incented correctly).

8. Punishments for dissent/skepticism

Internally, Enron skeptics were punished for voicing discontent or blocking deals. They were reassigned to less glamorous parts of the company or publicly humiliated on their failure (like Rebecca Mark).

  • Enron partners (accountants, bankers) who voiced discontent lost the deals. Enron managers even strongly encouraged the dismissal of employees who added friction to deals.
  • Skilling had a tactic of making people feel dumb for asking questions. “All the data is out there. If you don’t get it, you’re just dumb.” Naturally, in the heady times of the dotcom boom, people didn’t want to look dumb or be wrong, in case Enron turned out to be a huge success.

Lesson: In your search for the truth, put aside the centering of your ego around being smart. If something seems too complicated for you to get, it’s probably not your fault – keep pressing.

The Enron collapse proved that big businesses could fail, and it was possible that no one would see it coming. Some claimed that the Enron collapse should have been a warning to the financial disaster of 2008.

———End of Preview———

Like what you just read? Read the rest of the world's best summary of Bethany McLean and Peter Elkind's "The Smartest Guys in the Room" at Shortform.

Here's what you'll find in our full The Smartest Guys in the Room summary:


Top 10 Largest Corporate Bankruptcies In The US History

geralt / Pixabay

A large number of companies borrow heavily or take shortcuts to drive short-term profits and revenue growth. But sometimes their risky moves backfire, leading to the collapse of the entire corporation. Almost all of the billion-dollar bankruptcies in the US history had at least one of the following characteristics: massive debts, shady management, or risks that went unnoticed or were deliberately overlooked. Here we take a look at the top 10 largest corporate bankruptcies in the US history.

The ranking below is based on the total assets of the respective company before it declared bankruptcy. The largest corporations that went bankrupt belong to different industries such as utilities, automobiles, telecom, investment banking, and others. All of them wanted to grow rapidly at any cost.

10- Chrysler (2009), $39.3 billion in assets pre-bankruptcy

ValueWalk's Raul Panganiban interviews Dr. Kathryn Kaminski, Chief Research Strategist at AlphaSimplex, and discuss her approach to investing and the trends she is seeing in regards to quant investing and hedge funds. Q1 2021 hedge fund letters, conferences and more The following is a computer generated transcript and may contain some errors. Interview with AlphaSimplex's Read More

The 2008 financial crisis hit Chrysler hard as people stopped buying expensive vehicles. Its sales tumbled 30% in 2008 compared to the previous year. Chrysler was the first US automaker to fall due to the 2008 crisis. The $4 billion government bailout was not enough to rescue it. It filed for bankruptcy in April 2009. The US government later forced it to merge with Italian automaker Fiat. It received a total of $12.5 billion in federal bailouts.

9- MF Global (2011), $41 billion

Not happy with making small money in the brokerage business, MF Global CEO and former New Jersey Governor Jon Corzine started trading extremely risky, high-yield debts issued by struggling European economies such as Italy, Greece, Spain, and Portugal in the midst of the Eurozone Debt Crisis. MF Global structured its trades such that it could make short-term profits. When things didn’t work out as planned, the company started using its customers’ brokerage assets – of course, illegally – to cover its own losses from trades. Eventually, MF Global declared bankruptcy in August 2011.

8- Conseco (2002), $61 billion

Conseco was an insurance and financial holding company. Its aggressive acquisition strategies went horribly wrong as it took massive debts on its books. Since its inception in 1982, it had acquired 44 insurance firms before it went bankrupt in 2002. Things took an ugly turn when it purchased consumer lending firm Green Tree Financial for $7.6 billion in 1998. Immediately after the acquisition, Conseco had to infuse more cash into Green Tree Financial, whose financial condition kept deteriorating due to declining interest rates and weakening credit standards.

7- Enron (2001), $66 billion

Enron was one of the biggest corporate frauds in the US history. At one point, Enron was the largest seller of natural gas in the country. The company’s top management was pursuing aggressive growth at all costs. It started using fraudulent accounting practices to show more revenues and profits, at least on paper. It created Special Purpose Entities (SPEs) to hide its liabilities.

Enron was forced to declare bankruptcy after company insiders exposed the accounting fraud. Thousands of people lost their jobs overnight, their pensions vanished. Its top executives including the CEO, COO, and CFO were convicted of fraud, insider trading, and conspiracy. Enron’s bankruptcy also drove its accounting firm Arthur Anderson to extinction.

6- Pacific Gas & Electric (2019), $71 billion

Pacific Gas & Electric is the only company in this list to have declared bankruptcy twice within a span of 20 years. The first time, it filed for Chapter 11 bankruptcy in 2001 when it was buried under a pile of massive debts. The state of California tried to bail it out, and the company emerged out of bankruptcy in 2004.

Pacific Gas & Electric filed for Chapter 11 bankruptcy again in January 2019 in response to the financial liabilities arising from the massive wildfires in California in 2017 and 2018. The company has admitted that its equipment might have caused the Camp Fire in November last year. The fire has caused damages worth up to $10 billion. The Camp fire began on November 8, 2018 in Butte County and burned through 153,336 acres of land. It is estimated to have destroyed close to 19,000 homes and claimed 89 lives.

5- CIT Group (2009), $71 billion

CIT Group was a financial services firm that offered commercial and consumer financing. It invested heavily in the subprime mortgages at the peak of the US housing bubble. The company filed for bankruptcy in January 2009 and had received about $2.3 billion in federal bailouts. It emerged from one of the largest corporate bankruptcies within weeks of filing for it.

4- General Motors (2009), $82 billion

One of the world’s largest automakers filed for bankruptcy in June 2009. The then-CEO of General Motors Fritz Henderson said at the time that the bankruptcy filing could force the company to move out of Detroit. The automaker received $68.2 billion in federal bailouts. Poor automobile sales coupled with massive pension obligations are what drove GM to bankruptcy. Its bankruptcy ended up costing the US taxpayers close to $9 billion. When the company came out of bankruptcy, the US government held more than 60% shares of the restructured General Motors. The government has since sold its stake.

3- WorldCom (2002), $104 billion

Before its bankruptcy, WorldCom was the second largest telecom carrier in the United States. WorldCom is one of the largest corporate bankruptcies in the US history, all because its top management was pulling off a massive accounting scandal. The company was growing rapidly by acquiring smaller operators, fueling the purchases by borrowing more money. At one point, it had proposed to merge with Sprint in a $115 billion deal. Its CEO Bernard Ebbers was sentenced to 25 years in prison.

2- Washington Mutual (2008), $328 billion

In 2003, Washington Mutual CEO Kerry Killinger proclaimed that in five years, Washington Mutual would do to the savings and loan holding industry what Walmart had done to the retail business. But five years later, Washington Mutual ended up filing for bankruptcy due to its extensive exposure to subprime mortgages. Much of its retail operations are now owned by JPMorgan Chase.

1- Lehman Brothers (2008), $691 billion

Lehman Brothers is by far the largest corporate bankruptcy in the US history. The investment bank filed for bankruptcy on September 15, 2008 amid the subprime mortgage crisis. The 158-year-old investment bank’s failure has been the subject of a number of movies. Following its bankruptcy filing, Barclays purchased its North American investment banking and trading operations. Nomura Holdings acquired its Asia-Pacific operations, as well as its investment banking assets in Europe.


Enron: The Largest Accounting Scandal in the History of the United States

In my last blog I talked about fair value accounting and today I am going to talk about how the largest accounting scandal and business fraud in the history of the United States occurred as a result of fair value accounting abuse.

The Enron scandal changed the business and accounting world. Enron was the largest corporate bankruptcy at the time and the fraud committed by the executives cost shareholders and employees millions of dollars. The result of the scandal created an environment filled with laws and regulations to protect the shareholders of public companies. These laws expanded the roles of public accounting and created more jobs in the profession.

Enron was founded in 1985 by Ken Lay when Houston Natural Gas and InterNorth merged. Enron was the wholesaler of electricity and natural gas owning and operating many different plants and gas pipelines worldwide. In 1992, they became the largest seller of natural gas in North America. Along with being a wholesaler of energy, Enron also traded energy and other commodities.

Enron was the seventh largest company on the Fortune 500 and the sixth largest energy company in the world valued at nearly $70 billion. In fifteen years, it went from a $10 billion in assets to 65 billion. It employed approximately 20,000 people and claimed to have revenues of nearly $101 billion dollars. Enron was awarded the most innovative company for six consecutive years by Fortune magazine.

As a result of these great accolades, Enron was considered to be a blue chip stock by many analysts. Its stock price increased by $311 percent from 1990-1998 and another 56% in 1999 and 87% in 2000. During the same years, the S&P increased by only 20% and decreased by 10% in 2000. The company’s stock priced peaked at 90$ with its market capitalization exceeding $60 billion. Enron’s stock drastically outperformed the market.

Mark-to-Market Accounting (Fair Value)

Jeff Skilling was Enron’s CEO and under his guidance, Enron entered the energy trading market. He developed the idea of using energy as financial instruments like stocks and bonds, which can be traded over an active market. He predicted huge profits for Enron from this idea. In order for Enron to be successful as energy traders, they needed to be able to use mark to market accounting to account for the trades. Arthur Andersen and the SEC approved the use of mark to market accounting.

It allowed Enron to book future profits on energy contracts and deals. Enron would predict what the future cash flows would be from the contracts and discount them to record profits in the current period. As a result of mark to market accounting, Enron’s profits could be whatever they wanted them to be. Mark to market accounting allowed Enron to record billions in profits from many of their projects. Many times these projects were failures and resulted in huge losses. But in an attempt to keep its stock price high, Enron continued to record profits from these failed projects even though there was never any cash that materialized. These projects include the power plant in Dabhol, India and the bandwidth partnership deal with Blockbuster.

Special Purpose Entities (SPE’s)

Enron was losing cash as a result of these failed projects. Andrew Fastow was Enron’s CFO and was in charge of covering up these losses and keeping the stock price up. Fastow created multiple special purpose entities (SPE) to hide Enron’s debt. These SPE’s were owned by Andrew Fastow and financed by some of the major banks in the United States such as Merrill Lynch. The SPE’s strictly did business with Enron and Fastow controlled every single transaction, personally profiting $49 million by taking a little bit from every transaction.

The SPE’s would remove Enron’s debt from its balance sheet and be placed on the SPE’s. This allowed Enron’s balance sheet to appear debt free. The use of SPE’s by Enron was legal and approved by Arthur Andersen. All the information required to be reported was disclosed by Enron. Even though the use of SPE’s was legal, Enron fraudulently used accounting techniques to hide about $30 billion dollars of debt from its balance sheet.

December 2, 2001. Its stock price fell to less than a dollar and over 20,000 employees lost their jobs. It was the largest corporate bankruptcy at the time. Before the bankruptcy, the top executives and other insiders sold off a billion dollars’ worth of Enron stock. While the average severance pay for the employees was $4,500, top executives were paid bonuses totaling 55 million dollars. In 2001, employees lost $1.2 billion in retirement funds and retirees lost $2 billion in pension funds, Enron’s top executives cashed in $116 million in stock.

In the summer of 2001, Enron’s stock price began to decline. On August 14, 2001, Skilling announced his resignation as CEO of Enron. But before he left, he sold off $66 million worth of stock. Unable to sustain its stock price, Enron declared bankruptcy on December 2, 2001. Its stock price fell to less than a dollar and over 20,000 employees lost their jobs. It was the largest corporate bankruptcy at the time.

The Enron scandal was one of the largest corporate frauds committed in the history of the United States. Many of the top executives including Skilling, Fastow, and Ken Lay were convicted of criminal charges for their roles in the fraud. Jeff Skilling was indicted in 2004 on 35 counts of fraud, insider trading and other crimes. On October 23, 2006, he was sentenced to 24 years and four months in prison and fined $45 million. Andrew Fastow who made more than $45 million through his LJM partnership took a plea bargain with prosecutors and agreed to testify against the other executives in order to get a reduced sentence. He pled guilty to conspiracy to commit wire fraud, forfeited $23 million in assets, and was sentenced to ten years in prison. Ken Lay was convicted of six counts of securities and wire fraud and was looking to face up to 45 years in prison. He died of a heart attack prior to sentencing.

For their involvement in Enron, Arthur Andersen was charged with obstructing justice. They were forced to give up their CPA license and were no longer able to practice in public accounting. Although this charge was later overturned, it was too late for Arthur Anderson. Their reputation was tarnished. They went from being one of the largest, oldest, and respected accounting firms in the world to a firm no one wanted to do business with. With their reputation ruined, the firm was ultimately destroyed losing all of its clients.

The Enron scandal resulted in major changes to the world of business and accounting. In an effort to prevent future corporate scandals, the United States government created the Sarbanes-Oxley Act of 2002 to protect investors and shareholders from corporate greed. Along with more government regulations, the New York Stock Exchange issued a new Governance Proposal. In order to be listed on the exchange, the proposal required companies to have a majority of independent directors, all audit committee members should be financially literate, and at least one member of the audit committee is required to have accounting or related financial management expertise. In addition, the board should hold additional sessions without management and the compensation committee, nominating committee, and audit committee shall consist of independent directors.


Ver el vídeo: Caso Enron - Resumido (Diciembre 2021).